Del tamaño de una hormiga grande, (9 mm.) así es un antiplagas moderno. Hoy es una Marca Registrada, digno del mejor Jardín Botánico.

 

 

              Al Pata Negra no se le lubrica nunca, sólo se le da brillo metálico. La cornisa redondeada con su finísimo brillo, impide que suban los insectos, simplemente... resbalan. 

 

 

   Ningún sistema comercial actual, entona mejor con el paisaje, que los collares Pata Negra. 

    Uno de los objetivos de la investigación ha sido, conseguir una integración con el entorno al máximo nivel.

 

 

    Ideal para las huertas de ciudad, las plagas no respetan, ni entienden de zonas urbanas o rurales.

  Más abajo veremos, como pueden llegar a contaminarse  éstos cerezos "urbanitas", en cuanto se les quita el collar.

 

 

    El collar Pata Negra es la variante de lujo de todos nuestros collares. Realizado con tubo de silicona 3x9 mm. impregnado de ceras de lubricantes secos.

  Este collar tiene una duración de muchos años, cuando sea necesario se empalman trozos con los conocidos casquillos de unión. 

    No se ha creado para la huerta, los tratamientos que lleva lo harían caros. Su sitio estará en jardines de chalets donde suele haber frutales decorativos.

    Este modelo grafitado con ceras, no se comercializa de momento... 

 

 

           Veamos como montamos nosotros, un modelo  en fincas particulares. No es necesario poner la goma de asiento, es un extra que nosotros hacemos para dar más calidad a nuestros montajes.

 

  <> Primero como siempre, limpieza y relleno de grietas con plastilina bajo el collar,  si las hay.

 

  <> Se coloca un elemento  de asiento, de goma neopreno, (burlete de ventana forma E ), dura 5 años, se une con pegamento rápido. Con ella se ajusta el tubo a la perfección, tapando huecos  creando una estética premium. 

   Hay que quitarle la tira adhesiva, sino, no estira y, cortar el nervio central.

 

  

 

 

 

    <> Se coge la medida de tubo necesaria, se coloca el casquillo de unión (mojado un poco de saliva) y se va ajustando encima de la goma.

 

 

      <> Se encaja hasta el fondo, tiene que quedar ajustado, sin huecos por ningún lado. 

 

 

    <> Aunque el casquillo de unión entra a presión y aguanta bien un año, se asegura con dos cortas alfileres barnizadas, ( 8 mm. largo) clavadas de lado a lado, sin llegar al tronco. Así estirará hasta su límite de elasticidad sin riesgos de que se salga durante años.

   También se puede poner en el tubo, una grapa pequeña de arriba hacia abajo y otra por debajo. Cuanto mayor sea el árbol, más años durará sin desmontarlo para empalmar.

 

 

   Parece increíble, que algo tan minúsculo sea capaz de proteger a los frutales. Como en todos los avances tecnológicos, se reducen las dimensiones, se mejoran las prestaciones y se gana en estética.

   El Pata Negra es hoy, Tecnología Punta,- la referencia dentro de su campo de actuación. Su sitio está en los jardines de chalets, ahí se puede apreciar su elegancia.

   

 

 

   La foto siguiente está hecha en el centro de la Ciudad de Burgos,  (2016) los cerezos han estado bien protegidos y la producción abundante,  cien por cien ecológica. Ni un solo tratamiento

 

  

   Nada más coger las cerezas, quitamos los collares,  el resultado... sorprendente. En un mes los cerezos están irreconocibles de la exagerada contaminación que tienen.

   Han pasado de no tener ni un pulgón, a estar literalmente comidos, con un aspecto penoso. En el momento que las hormigas han subido a placer, se ha producido la catástrofe.

   Estas imágenes, serían propias del mes de Mayo o Junio sin los collares, la plaga se hubiera  extendido hasta las propias cerezas, haciéndolas inservibles.

   La hormiga es, el enemigo número uno del frutal,- por el momento en el que ataca, (Marzo) por el momento en que abandona, (Octubre) por su asociación con el pulgón, siendo su protectora. Más: - porque ella está siempre en la huerta, trabaja de día y de  noche,- tiene la mejor tracción que hay, (anda en un espejo boca abajo y con carga) si se la da tiempo, superará todas  las barreras que se la pongan,  tienen inteligencia de grupo, (busca la subida al frutal por el contacto más inverosímil). Transporta a los pulgones de rama en rama y, a todos los frutales,- los guarda y cuida  en sus hormigueros durante el Invierno,- en Primavera siempre tiene reservas, cuando pasan los efectos de un tratamiento insecticida, sacan otros pulgones y contaminan rápidamente.

  Luchar contra ellas, sin un buen sistema, es agotador.

 

 

   En la defensa contra las plagas trepadoras, siempre es mejor la prevención. Se deberían poner los collares, en cuanto empiecen a despertar los frutales del letargo invernal.

 

  Es preferible pasarse por temprano, que quedarse corto una semana.

   En la imagen siguiente, de un cerezo en flor, ya se ve una gran contaminación de pulgón en sus primeros brotes de hojas. Esto no hubiera ocurrido con un collar a tiempo,  (2 de Abril, Burgos Ciudad).

   Iremos viendo como evolucionan.

 

   Si se montan a mitad de temporada, sería conveniente hacer un tratamiento sistémico antes de colocarlos, porque, ya estarán contaminados con toda seguridad. Eso sí, ya no serán ecológicas.

  Además, las hormigas luchan a muerte para subir, si tienen el "rebaño" vivo, pueden llegar a superar un collar, creando puentes con sus cuerpos.

  

 

                                                       Y así van...

 

   Mayo 2017, Burgos Ciudad.  Los mismos cerezos que rebosaban salud el año anterior, este año no se han protegido. 

  El problema ya es grave, pero, aún se puede hacer un tratamiento con un pesticida sistémico. Si se espera más y empiezan a madurar, no se podrá tratar, el plazo de seguridad de éstos productos es largo.

 

 

 

 

   En este punto de contaminación, se somete a los cerezos a un tratamiento insecticida de contacto ecológico, con fayri. 

  Los efectos son insuficientes, dado el grado de contaminación y, la dificultad de hacer llegar el insecticida a todos los pulgones.

  De haberse usado un insecticida sistémico, toda la producción se hubiera salvado. De esta manera, han quedado vivos la mitad de los pulgones en las hojas enroscadas, en los veinte días que quedan para la cosecha, volverán a contaminar de forma masiva.

  Pocas cerezas se podrán aprovechar, teniendo en cuenta el precio de la fruta, sí vale la pena colocar sistemas de protección en el tronco. En este caso, un collar hubiera salvado 80 kilos de cerezas.

 


 

    La finca Escuela de Espinosa de los Monteros, cuenta con 130 frutales protegidos con sistemas BayCont.

  Antes de usar éstos collares, teníamos que tratar cada veinte días contra el pulgón. Hoy eso ya es historia, pequeñas aplicaciones con productos ecológicos de manera puntual, eso es todo el trabajo que hacemos contra el pulgón; en los 25 cerezos, ni eso, únicamente control de la mosca de la fruta con trampas.

   Sí que aplicamos un tratamiento contra la cídia del manzano en Verano, (carpocapsa).

 

 

  Quienes no hayan colocado nunca protectores en tronco, deberían probar. La salud de los frutales y los cuidados, se reducen considerablemente.

   Un frutal sin protección en tronco,  es como una vivienda sin puerta, será saqueado por infinidad de insectos.

  Es cierto que aún así, acabarán llegando algunos pulgones con alas a mitad de Temporada, especialmente en manzanos. Pero se les combatirá más fácilmente porque, sin el apoyo de las hormigas, sus daños son mínimos.

  Este manzano que vemos, fue el primero de la Historia protegido con collares Pata Negra. Hoy, después de dos años de su salida al mercado, hay cientos de collares por toda España, pronto habrá miles por toda Europa, porque, no hay nada más completo... es elegante, duradero y  efectivo.

 

 

 

   

         Comparativa del sistema Pata Negra y los demás productos comerciales.

 

    Los arillos cónicos son extraordinarios, pero en troncos grandes, son muy aparatosos y complejos de fabricar. Si los troncos no están redondos, es difícil  montarlos.

    Las cintas adhesivas miden 8 cm. de ancho, en troncos pequeños con nudos separados a 3-8 cm. es imposible de ajustar. Montarlas es engorroso pero, quitarlas cada dos o tres semanas, llenas de insectos muertos es, "asqueroso" dejando sucios residuos. El 90 por ciento de los insectos que en ellas mueren pegados, nada tienen que ver con los frutales ni sus problemas.

   Los collares BayCont comerciales (SylCont) no tienen rival estético, lubricados con Polibut 200 son una defensa de primer nivel, no dejan residuos porque duran toda nuestra vida.

  Este sistema tiene una puntuación de 9 puntos sobre 10, los caracoles grandes  lo pueden superar, aún así, es la mejor inversión y lo más fácil de montar. Para la hormiga, orugas, pulgones y plagas pequeñas, que es lo importante, tiene una puntuación de 10.

  Los sistemas que no llevan cornisa, como las cintas adhesivas, son mucho menos efectivos. Se manchan antes, pero el misterio radica, en como perciben los insectos la dificultad.

  Cuando hay cornisa, lo tocan con las antenas, donde tienen un delicado tacto, si ven el mínimo riesgo, no pasarán.

  En las cintas, lo tocan con las patas, su potencia de tracción es poderosa, insistirán constantemente, cada 5 minutos día y noche; acabarán pasando, aún cuando tenga algo de poder adherente. Por eso, las cintas de embalar puestas del revés, fracasan en pocos días, su adhesivo es muy pobre.

  En los collares Pata Negra SylCont, tocan por debajo con las antenas, el poder insuperable del Polybut 200, las quita las ganas incluso de explorar. Pasan días y no se ve ni a una hormiga intentando subir.

 

 

 Esto dice wikipedia de la silicona:

Propiedades[editar]

Por su composición química de silicio y oxígeno, es flexible y suave al tacto, no mancha, no se desgasta, no envejece, es resistente al uso que le den, por lo que no se desgasta, no contamina, y puede adoptar formas y lucirse en colores, tiene una baja conductividad térmica, y una baja reactividad química, no es compatible con el crecimiento microbiológico, no es tóxica, posee resistencia al oxígeno, a la radiación de los rayos ultravioleta y al ozono, es altamente permeable a los gases a su temperatura ambiente de 25 °C.